Gestión activa para principiantes, ¿es buena opción?

Gestión activa para principiantes, ¿es buena opción?

Llevas tiempo trabajando duro para ahorrar y ahora ha llegado el momento de dar el gran paso: invertir. Sin embargo, antes de hacerlo, hay que plantearse y decidir muchas cosas, entre ellas, si invertir por medio de la gestión activa o la gestión pasiva. Veamos más sobre la gestión activa hoy. 

¿Qué es la gestión o inversión activa? 

La gestión activa supone tomar cada una de las decisiones de inversión que afectan a nuestra cartera, en base al criterio propio y la información. De esta forma, se comprarán y venderán distintos activos en función del criterio del equipo gestor y el objetivo será siempre superar al mercado, consiguiendo rentabilidades superiores a él. 

Recordemos que el objetivo de la gestión pasiva es replicar el mercado (el índice escogido) por lo que podríamos resumirlo como que la activa busca ganar y la pasiva, simplemente igualar. 

Puesto que es una estrategia que requiere de mucho criterio, requiere también de mucha formación y experiencia. Por tanto, es recomendable reservarla para los expertos. De lo contrario, las opciones de salir perdiendo o al menos, peor parado que con gestión pasiva, son elevadas. 

¿Qué ventajas y qué inconvenientes tiene? 

Como hemos ido adelantando, el principal inconveniente de la gestión activa es que requiere de mayor conocimiento para acertar, con el riesgo que eso conllevo. Por supuesto, cabe la posibilidad, y muchas veces se da, de que el gestor no bata al mercado y acabe obteniendo peores resultados. En este caso habríamos pagado unas comisiones de gestión casi absurdas. 

Además, las propias comisiones como tal también son más altas respecto a otros vehículos de inversión. 

Sin embargo, la gestión activa también tiene su parte positiva, que es principalmente el seguimiento y rigor. Debido a la responsabilidad del gestor, este tiene un control exhaustivo de cada inversión y está pendiente casi al 100% del mercado para actuar si es necesario. 

De cualquier modo, es importante recordar que el inversor no tiene por qué elegir una u otra. Existe la opción y de hecho, es especialmente interesante, de equilibrar estrategias y diversificar. 

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