Tres lecciones de Peter Lynch

Tres Lecciones de Peter Lynch Para Inversores Principiantes

Hay mucho por descubrir, pero aún más por aprender. Y gran parte de unos buenos resultados a la hora de invertir dependen, simplemente, de lo que aprendamos de otros inversores. Y por supuesto, especial atención a aquellos considerados “grandes inversores”. Hoy hablamos de Peter Lynch, posiblemente, el mejor inversor de la historia. 

¿Quién es Peter Lynch?

Peter Lynch, es un empresario estadounidense, conocido especialmente por su actividad como inversor. Ha pasado a la historia como una leyenda de la inversión, debido a los resultados obtenidos entre otros, en su fondo Magellan, que consiguió una rentabilidad anual media del casi 30% entre el 1977 y 1990. 

Como la mayoría de grandes inversores, su estilo de inversión es sencillo y se basa principalmente en invertir solo en aquello que conoces. Esta teoría, ha pasado a la historia como “conocimiento local”, puesto que la gran mayoría de personas tiende a especializarse en áreas muy concretas, esta idea ayuda a quienes invierten a detectar acciones infravaloradas por el mercado. 

Veamos qué tres lecciones podemos sacar de él, especialmente como inversores principiantes. 

Invierte en lo que conoces. 

Basándonos en su estilo de inversión, esta es la primera enseñanza y sin duda la más importante que podemos extraer de Lynch. No te compliques, ve a lo fácil.  Más no siempre es más. 

De hecho, por si te sirve de inspiración, y aunque sabemos que puede espantar, el propio Peter Lynch explicaba en su libro Batiendo a Wall Street que para elegir qué acciones meter en cartera, trataba de aprender al máximo de la empresa, personándose en las oficinas, tratando de leer todos los reportes y haciendo todo lo que fuera necesario para comprender dónde iba a ir a parar su dinero realmente. 

A día de hoy, y si eras un inversor particular principiante, no hace falta tantísimo esfuerzo, pero al menos sí la idea subyacente: no inviertas sino entiendes qué hay detrás. Trata de entender a la perfección cómo es el modelo de negocio de la acción que vas a comprar y asegúrate de comprender el mercado en el que opera. 

Es cierto que con esta metodología habrán acciones que “se te escapen”, pero a largo plazo será mucho mejor controlar tu cartera a tener una suma de acciones que desconoces por completo su funcionamiento, o qué esperar de ellas. 

Busca acciones infravaloradas. 

Decimos que una acción está infravalorada cuando cotiza por debajo de su valor potencial. Por algún motivo, el mercado aún no le ha dado el valor que merece y es ahí donde has de estar tú.  

De hecho, esta es una de las máximas de Peter Lynch, solo invertir en acciones con un buen precio para evitar favorecer las burbujas y ser de alguna forma, pionero en las decisiones. Cuanto más bajo cotice, más opciones de ser una acción infravalorada.

Aquí, como inversor principiante, se ha de tener especial cuidado porque, por supuesto, no todas las acciones que cotizan bajo son oportunidades. Puede haber acciones que no tengan un buen futuro y por eso están en ese precio. Por eso mismo es importante entender a la perfección en lo que se invierte, para poder tomar decisiones firmes y con conocimiento de causa. 

No seamos presos del ruido del mercado. 

El mercado puede ser extremadamente volátil, especialmente en el corto plazo. Hoy arriba, mañana abajo. Pero como inversores a largo plazo eso no ha de preocuparnos. Y sobre todo, no ha de distraernos. 

El mercado subirá y bajará y los medios y algún que otro gurú gritará para que te enteres y tomes decisiones precipitadas. Pero no deberías hacerlo. Si vas a invertir has de tener la cabeza lo suficientemente fuerte como para soportar estos movimientos y permanecer fiel a tu estrategia. 

Peter Lynch, de hecho, aseguraba que en momentos de gran agitación, a no ser que tengas un plan determinado (reservado por lo general para inversores avanzados) lo mejor que podemos hacer es no hacer nada, permanecer estoicos ante la tormenta y una vez esta amaine, revisar estrategia y posiciones, pero siempre desde la calma. 

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