Por qué invertir en bolsa, por qué no invertir en bolsa

¿Por qué invertir en bolsa y por qué NO?

Spoiler: Invertir en bolsa es lo mejor que puedes hacer por tu yo del futuro. Pero, queremos que lo decidas por ti mismo, así que, aquí va una lista de pros y contras. 

Es muy probable que la rentabilidad de las acciones supere a la de los demás tipos de estrategias de inversión. Ni siquiera el sector inmobiliario ha igualado la tasa media anual del 10% de las principales acciones desde la Segunda Guerra Mundial. 

Sin embargo, esta posibilidad de obtener mejores rendimientos viene acompañada de fuerzas dinámicas del mercado que pueden suponer un riesgo y dificultar la predicción del rendimiento del dinero de un inversor. Si estás pensando en entrar al mercado, has de tener siempre presente que es posible que no veas el rendimiento de tu inversión porque no hay ninguna garantía con la compra de acciones. Pero sí muchas probabilidades. Entonces, ¿por qué invertir en bolsa?

Veamos los puntos negativos. 

  • Nadie te asegura la rentabilidad y como decíamos antes, la inversión en bolsa siempre conlleva cierto riesgo. 
  • Los accionistas ordinarios son los últimos en cobrar, por lo que si una empresa en la que has invertido quiebra, cosa poco probable, tienes muy pocas opciones de recuperar tu dinero. Una cartera bien diversificada debería mantenerte a salvo en caso de quiebra de cualquier empresa.
  • Necesitas el largo plazo. A corto plazo los mercados son bastante volátiles, y suelen generar pérdidas si no se tiene una estrategia sólida. 
  • Atención a los impuestos. Si vendes acciones con pérdidas, puedes obtener una exención fiscal. Sin embargo, si vendes tus acciones con beneficios, estarás obligado a pagar impuestos sobre las ganancias de capital.
  • Vas a necesitar cierta formación mínima o ayuda para operar. Puesto que la bolsa es un terreno con ciertas particularidades que requiere de formación previa. Además, has de añadirle que es un sector vivo, en el que cada día hay cambios y suceden cosas que afectan a los resultados. 

Ahora, vayamos a lo bueno. 

  • Casi inexistentes barreras de entrada, por lo que no necesitas grandes capitales de dinero para empezar. 
  • Gran liquidez de la inversión, puesto que en cualquier momento puedes disponer del dinero invertido casi de forma inmediata. 
  • Forma sencilla de combatir la inflación y asegurarte de que, al menos, tus ahorros no pierden poder adquisitivo. Históricamente, a largo plazo, las acciones han ofrecido una generosa rentabilidad anualizada. 
  • Doble ganancia: los dividendos. Por una parte puedes ganar por la venta a posteriori a un precio superior que al que compraste y por otra parte, has de tener en cuenta que la empresas, reparten beneficios a los accionistas cada cierto tiempo como forma de recompensa. 
  • La información del mercado y las empresas, en su mayoría es sencilla de adquirir y permite comprar y vender con cierta seguridad. 

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